Los Cuentos de Victorino, El Zaguán agosto de 2005
Un hombre vivía alejado del resto de la población, criaba cerdos y tenía su conuco, pero más importante aún, tenía 27 años con el demonio dentro de su cuerpo.
Era un hombre que vivía entre sus quehaceres cotidianos y una lucha por el control de su cuerpo. Tenía la barba hasta el pecho y siempre con heridas por todas partes.
Un hombre que escuchó la historia embarcó con rumbo a la víctima del maligno con las mejores intenciones de ayudarlo. Llegó al anochecer y al ver al endemoniado, éste empezó a gruñir como un animal.
El visitante reprendió al demonio con conjuros y demás artes desconocidas, hasta que el maligno salió del cuerpo de aquel hombre. Pero se incorporó en los amados marranos.
Los cerdos corrían y chillaban sin control. Huyeron hasta la playa y se ahogaron uno a uno.
El ahora exorcizado se molestó por el daño que se le había ocasionado a sus animales y corrió a su salvador. De malagradecidos está lleno el mundo.
Victoriano Camacaro
Adaptación:
Luis Gerardo Leal
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