OBRA DE TEATRO: Comadres y Compadres

Relación cotidiana de amor y odio.
Autor: Luis Gerardo Leal
Octubre de 2013

Acto1: Las Comadres
(Heliodora con una maleta y Genara entran por el centro del escenario, no se ven, hablan por teléfono cada una por su lado) (Se encuentran de frente, siguen hablando)

Heliodora: Comadre, corte.
Genara: Ay no. Corte usted
Heliodora: Esá bien Comae pa eso me hubiese enviado un wasapo (Besos, abrazos) Ay, Comadre tiempo sin verla, fue una aventura encontrarla, uff me está matando el calor. (Se limpia con el vestido)
Genara: Comadre no haga eso, no ve que tiene mucho que mostrar.
Heliodora: Ah, qué hacen con ver y no comer.
Genara: Comadre usted no cambia, sigue siendo la misma de siempre.
Heliodora: Y usted tampoco, sigue igualita, sigue esberta! (Al público) lo que está es pasando hambre.
Genara: Y usted también, está muy bella comadre, Dios mío pero que vestido tan hermoso (Al público) Se lo habrá robado a una muerta.
Heliodora: ay Comae, quedé exhausta de este viaje, no siento las patas, majinate que me duelen hasta los rayos solares. Y esta maleta que pesa más que un muerto en la conciencia.
Genara: Comae y ¿qué trae en esa maleta que pesa tanto pues?
Heliodora: ¡ay si supiera! Unos productos de yerbalais que estoy vendiendo, le traje pa que se arregle la cara y pa que rebaje.
Genara: (al publico) mi alma la que tiene que rebajar es ella, ¿será que no se ha visto en un espejo? (a Heliodora) Comae no piensa usted que debería llevarse de nuevo esa maleta.
Heliodora: ¿qué dijo comadre?
Genara: nada, que es verdad lo que dice hay una calor insoportable. (Se limpia con el vestido)
Heliodora: Comae ¿no le da pena? Mire como le venía contando le tengo un producto buenísimo! Es éste, es bueno pa las reumas
Genara: ¿pa las reumas?
Heliodora: (De forma rápida) ¡Si! Pa las reumas, la tensión, las migrañas, las hemorroides, las artritis, los dolores, las varices y hasta pal mal de ojo.
Genara: ¡no me diga Comae! Yo que necesito uno pa estos dolores de esparda.
Heliodora: también le tengo la solución para conseguir marido, pa conseguir un hombre, aquí está este pote (a una mujer del publico) tome se lo fio, a usted le hará mucho bien, si no le funciona le devuelvo su dinero y este comadre para usted, es lo mejor de lo mejor, le cura todos los problemas del universo.
Genara: ¿cómo va a ser? ¿Y funciona?
Heliodora: ehhh. La verdad no.
Genara: (se ríe) usted y sus cosas. Comae y no tendrá algo por ahí pa ayudar al marío mío?
Heliodora: ah dioh carah y ¿qué tiene su marío?
Genara: pueh, que anda calvo.
Heliodora: no se preocupe más, aquí le tengo la solución (saca otro pote)
Genara: ¿y eso qué es comadre? ¿Un jarabe? ¿Pastillas? ¿Una crema? ¿O supositorios?
Heliodora: no Comae nada de eso, algo mejor una peluca (Saca una peluca del pote)
Genara: Comae ¿y esas cosas son muy caras?
Heliodora: no Comae qué va, esto es baratísimo. El frasco pequeño le cuesta apenas 10 millones
Genara: ¿qué???
Heliodora: sí, y eso que está regulado, usted sabe por lo del dólar.
Genara: mmm ya! Bueno Comae después le hago un pedio! Toy interesada en unos potes de esos. Y cuénteme ¿qué es de la vida de mi ahijado Hercolino?
Heliodora: ay pobrecito mi muchacho, allá lo dejé con un ojo hinchao y un madre chichote.
Genara: ¡ave maría purísima! ¿Y qué me le paso?
Heliodora: si mi memoria no me falla, creo que fue un loco que me lo descocotó.
Genara: ¡ay! ¿Un loco?
Heliodora: sí, un loco gordo, feo y coco raspao.
Genara: ¿gordo? ¿Coco raspao?
Heliodora: sí Comae, ese loco brincó y lo cogió por el cogote.
Genara: ¡qué zaperoco con ese loco!
Heliodora: ay mijita y no me lo mató por poco.
Genara: comadre y ¿por qué le hizo eso?
Heliodora: juumm por una mujer, la Estílita esa, creo que así se llama, que vive por la nueva Venezuela.
Genara: (Extrañada) ay comadre ahora que lo comenta el hijo mío Graciliano también tuvo un mollejero mollejúo con otro loco. Se cayeron a piña por una niña, y el animal ese me revolcó al muchacho por toda la carretera.
Heliodora: ¡Virgen del Valle Santísima!
Genara: ¡sin pecado original concebida!
Heliodora: ¡ánimas benditas del purgatorio!
Genara: ¡ruega por ellos y por nosotros!
Heliodora: ¡virgen del perpetuo socorro!
Genara: socórrenos y líbranos de todo mar y todo pecado.
Las dos: Amen.
Genara: majínese, tuve que curarlo con hojitas de yerbabuena, cristales de zabila y el novenario de San Pancracio.
Heliodora: ¿y por qué fue pues?
Genara: igualito un lio de faldas, porque el negrito dientón ese le estaba calentando la oreja a su novia.
Heliodora: ¿negrito dientón? Comadre dígame algo, donde fue esa pelea del hijo suyo de usted?
Genara: en el bar de  las cuatro pepas allá en barrio libertad.
Heliodora: Comae, el hijo mío también lo golpearon en ese mismo bar.
(Las dos piensan)
Las dos: su hijo a mi hijo
Heliodora: su hijo el loco, gordo, pelón feo ese.
Genara: el hijo suyo el negro dientón, flacuchento, con cara de monstruo
Heliodora: claro, esa fue la crianza que usted le dio.
Genara: ¿cómo se le ocurre? El hijo mío es un santo, el suyo es un demonio.
Heliodora: qué se podía esperar de una familucha como esa.
Genara: familucha la suya, pura perdición.
Heliodora: un momento, no le permito
Genara: ¿No me permite qué?
Heliodora: ¡ay! no voy a rebajarme con usted, es más me voy. 
Genara: ¿Pa dónde carrizo va? Venga acá que le voy a meter esos potes de yerbalais por el c...
Heliodora: ¡ay cállese! ¡Vieja del carajo!
Genara: ¡vieja usted!
Heliodora: ¿vieja yo? Vieja sus nalgas! (Salen discutiendo) (música) 

Acto2: Los Compadres
(Entran Emeterio y Potracio desde lugares diferentes del escenario. Se ven, se reconocen, piensan en saludarse, recuerdan que están molestos, se alejan, se miran con odio)

Emeterio: Ahí está, el chavista ese
Potracio: Míralo pues, escuálido este
Emeterio: Marginal
Potracio: Sifrino
Emeterio: Pata en el suelo
Potracio: cachorro del imperio
Emeterio: castro-comunista
Potracio: Pitiyanki
Emeterio: Negro (Potracio lo escucha y se ofende enormemente)
Potracio: ¿Qué? ¿Cómo me dijo?
Emeterio: (lo piensa, se arma de valor y le dice en voz alta) le dije: Negro
Potracio: (Ofendido) ¿Cómo se atreve?... Guajiro. (Emeterio se ofende igual)
Emeterio: (Molesto) ¿Cómo dijo? ¿A que no se atreve a decirme otra vez eso?
Potracio: Le dije ¡Guajiro!
Emeterio: Se atrevió miré a mí usted me respeta. (Discuten con muchas palabras muy rápido, hasta que se hartan y se separan de nuevo)
Potracio: qué va a saber de respeto un bichito que ni siquiera quiere a su patria.
Emeterio: ¡Sí, Claro! Patria quería, no hay papel sanitario pero hay patria
Potracio: ¿Eso es lo que vale para usted la patria? Lo mismo que un papel tualé, claro porque su amor por este país lo tiene ahí (señala el trasero).
Emeterio: ¿Amor al país? Sólo nosotros amamos de verdad a este país
Potracio: sí, como no, por eso es que destruyen todo con sus guarimbas ¿no? en cambio nosotros estamos promoviendo la paz
Emeterio: Qué paz del sevillo, tu sólo dices eso porque apoyas a este régimen dictatorial totalitario, que ha hecho cosas buenas por los pobres, pero es malo, muy malo.
(Vuelven a discutir de y hasta se ofrecen golpes. Luego se separan de nuevo, molestos)
Potracio: Y pensar que le bauticé a su hijo
Emeterio: pendejo fui yo que le dije que me bautizara al muchacho, eso pasa cuando tomamos decisiones borrachos (Pausa, piensan)
Potracio: por cierto, ¿cómo está él?
Emeterio: ¿Quién?
Potracio: Mi ahijado, Hercolino…
Emeterio: Está bien, grande y mujeriego como su padre
Potracio: Si está grande ese muchacho ¿verdad?
Emeterio: La otra vez preguntó por usted.
Potracio: ¿Y usted que le dijo?
Emeterio: que andaba como superman, luchando por la justicia
Potracio: (Se ríe) usted y sus cosas compadreCómo pasa el tiempo (Ternura) se acuerda cuando era un triponcito chiquitico
Emeterio: tan torpe y usted lo enseñó a caminar (Se ponen serios otra vez)
Potracio: me lo saluda y me le echa la bendición
Emeterio: ¡ajá! mire, y ¿su mujer?
Potracio: ¿Genera? Ta bien ladillando.
Emeterio: ¿y qué mujer no? (se ríen)
Potracio: se acuerda cuando las conocimos, eran mancitas, calladitas, no rompían un plato
Emeterio: Por eso fue que caímos en la trampa (risas).
(Ambos imitan a mujeres con frases como Sí, mi vida, lo que tú digas mi amor, tú mandas y yo obedezco, Eres el jefe, mi cielo y otras)
Potracio: Y después sacaron las espuelas pero es una buena mujer
Emeterio: Sí, la mía también (Suspiran, se miran y se ríen)
Potracio: mire, ¿usted ya tiene un segundo frente?
Emeterio: ¿Cómo es eso?
Potracio: bueno, una novia, amante, querida, otra mujer pues
Emeterio: Shiiii, no lo diga tan fuerte pero si, es que usted sabe que yo tengo mi encanto.
Potracio: ¿dónde?
Emeterio: No se crea, aquí dónde usted me ve, soy el Don Juan de Ciudad Ojeda.
Potracio: Bueno, yo no me quedo muy atrás a mis años, todavía levanto.
Emeterio: ¿Usted? Con lo feo que es
Potracio: con esta pinta de José Luis Rodríguez El Puma”, no hay mujer que se me resista es que yo tengo el toque que las parte
Emeterio: ¿qué toque es ese?
Potracio: Fácil, la mirada (Pone mirada de protagonista de novela)
Emeterio: Ah, caray, ¿y eso enamora a alguien?
Potracio: Claro que sí, si quiere hacemos una prueba.
Emeterio: ¿Cómo hacemos eso?
Potracio: Bueno, elija a una bella mujer de aquí, yo le aplicó la mirada poderosa y usted verá como queda flechada
Emeterio: ¡Dele!  A ver (Busca una mujer entre el público) esa, no esa no, está muy bonita pa usted aquella puede ser, o esa otra ah ya sé aquella gorda que está allá
Potracio: ¿Dónde?
Emeterio: Allá, la gorda fea aquella
Potracio: ¿Aquella?, dele pues ahí voy eligió a la más fea, pero bueno, haré el sacrificio ahí voy (Pone la mirada de protagonista de novela) ya verá cómo cae
(Los dos miran. Potracio mantiene su mirada, Emeterio mira atento)
Emeterio: Lo veo lento, compadre
Potracio: Ya va compadre (Sin dejar de mirar a la mujer) compadre.
Emeterio: ¿qué?
Potracio: No me lo va a creer
Emeterio: ¿qué, qué?
Potracio: esa gorda se parece a la mujer suya.
Emeterio: ar coco, pero esa es mi esposa, compadre, deje de mirar, deje de mirar sí, es mi esposa y está barriendo el patio con una escoba
Potracio: Ninguna escoba ¿qué no ve que esa es la mujer mía?
Emeterio: A la molleja, si son nuestra esposas y están peleando

Acto 3: Pelea final
(Entran las dos mujeres aun peleando. Insultándose mutuamente. Los hombres intentan calmarlas. Ellas se acusan. Se ofenden. Ellos las sostienen y evitan que se peleen)

Genara: Soltame, Potracio, soltame que la voy a matar (Potracio la suelta) no me soltéis, pendejo (Potracio la sujeta de nuevo) Soltame, que la voy a matar
Potracio: Mi vida no habléis así, recuerda que somos gente de paz
Genara: ¡que paz ni que ocho cuartos! Soltame!
Heliodora: pero soltala pa que vea lo que es bueno.
Emeterio: No mi amor, no voy a dejar que (Heliodora lo bate de un lado a otro) no permitiré que (Sigue batiéndolo) yo te protejo (Más batidos queda mareado).
(Siguen discutiendo entre ellas y con sus maridos. Se ofrecen golpes. Helidora intenta golpear a Genara, Potracio sin saber aparta a Genara y recibe el golpe Genara se molesta porque golpearon a su marido, lanza un golpe a Heliodora, ésta atraviesa a Emeterio quien recibe el golpe. Siguen discutiendo, los hombres vuelven a sujetar a sus mujeres y tratan de calmarlas).
Potracio: Mi vida, calmate escuchame.
Emeterio: relajate, respira tengo algo que decirte
Potracio: es importante que me escuchéis…
Emeterio: sólo mirame y escuchame
Ambos: Eres tan bella como el día que te conocí.
(Ambas mujeres se olvidan de la discusión y se sonrojan, enamoradas. Ambos hombres de espaldas uno del otro chocan las manos. Se abrazan las dos parejas, y rozan sus narices. Emeterio y Heliodora levantan su pie)
Heliodora: qué bello es mi marido
Genara: el mío es feo, pero es el mejor (Suspiran)
Todos: aunque a veces peleemos, nos amamos
Genara: aprendamos a vivir juntos, a pesar de nuestras diferencias.
(Potracio carga a Genera y Heliodora  carga a Emeterio y salen como recién casados)

¡FIN! 

 

OBRA DE TEATRO: Adelita se va a casar

Ciudad Ojeda, enero de 2017
Autor: Luis Gerardo Leal

Escena 1: La Madre
(Sala de una casa. Entra la madre) 
 
Madre: No lo puedo creer, por fin se ha hecho realidad, no puedo con tanta alegría. Adelita se va a casar
Primas: (Asomándose) ¿Adelita se va a casar?
Madre: Hay que coser un vestido y comprar un collar.
Primas: Adelita se va a casar.
Madre: Necesitamos un buquet con flores de azahar.
Primas: Adelita se va a casar.
Madre: La torta, el bolo o pastel, lo que sea debemos hornear.
Primas: Adelita se va a casar.
Madre: Invitados, wisky, el cura y no se nos olvide el vals.
Primas: Adelita se va a casar.
Madre: Este es un trabajo agotador, pero es responsabilidad de toda madre garantizar que su hija se case, como dios manda. Una niña decente no puede salir de su casa sin un anillo en el dedo y un marido en el brazo. Así que por muy exigente que sea, yo misma me encargaré de que todo salga a la perfección.
Prima1: Pero tía, si Adelita es todavía una niña ¿qué va a saber ella de matrimonios?
Madre: No importa lo que sepa, ninguna mujer sabe que lo va a estar haciendo en la vida de casada. A todas nos toca aprender y ya le tocó su turno.
Primas2: ¿Y con quién se va a casar? Usted sabe tía, con tanto animal que hay por ahí suelto, usted no puede dejar que se case con el primero que se consigue.
Madre: Pero mija, todos los hombres son iguales, así que sea el primero o el último, vale lo mismo.
Primas3: ¿Y ya le hizo un chequeo un médico? Usted sabe que hay mucho sida por ahí suelto.
Madre: Si él lo tiene, entonces ella también lo tendrá porque el matrimonio se trata de compartirlo toito.
Primas1: ¿Y ya pidió la mano?
Madre: Como manda la tradición.
Primas2: ¿Y le entregó el anillo?
Madre: Jun! Ya lo luce en su dedo.
Primas3: ¿Y a usted le cayó bien el novio?
Madre: No lo conozco bien pero ya tiene mi bendición.
Primas: Pero, pero, pero
Madre: Ya mis niñas, no me hagan perder más tiempo, tengo mucho por hacer. Debo repartir invitaciones, contratar un mariachi, y conseguir un buen fotógrafo. Ustedes prepárense a ver quién va a atajar el ramo ¿Todavía se usa lo del liguero? Porque ya yo tengo el mío. Ay, tengo que investigar, me voy muchachas me voy. (Sale) 

Escena 2: Las primas.

Primas1: La mosquita muerta esa se va a casar antes que nosotras. Esto es vergonzoso. Pero si es una estúpida, una simplona, como pudo conseguir marido antes que nosotras.
Primas2: Lo peor es que iremos al matrimonio y la gente nos estará preguntando: ¿y tú cuando te casas? ¿Y tu novio? ¿No piensas casarte? ¿Es que piensas quedarte a vestir santos?
Primas3: la solterona, la quedada, la solitaria triste y deprimida. Así nunca tendrás un hijo. Como si fuera culpa nuestra que no hayamos encontrada marido. Porque nosotros, bueno yo, no soy fea.
Primas1: ¡Eso!
Primas3: ¡Que yo no soy fea!
Primas1: no, no es eso, lo que digo es que a la Adelita la están obligando a casarse.
Primas2: ¿Obligando? Y ¿quién la puede estar obligando?
Primas3: explícate
Primas1: La sociedad. Vivimos en una olla de presión, todos nos presionan para que hagamos lo que es aceptable, como casarse joven, tener hijos, podrirse como ama de casa, ser bonita.
Primas2: Eso que tiene que ver.
Primas1: que la Adelita no quiere casarse de verdad, solo que está sucumbiendo a la presión social. Porque ella es muy débil mental. No como nosotras que somos fuertes y no le hacemos caso.
Primas3: menos mal que no le hacemos caso y nos estamos muriendo de la envidia.
Primas2: con presión o sin presión, el punto es que ella se va a casar antes que nosotras. Y lo peor es que tal vez ni siquiera quiera a su marido.
Primas3: va a ser muy infeliz la pobre.
Primas1: no si nosotras podemos ayudarla.
Primas2: ¿en qué estás pensando?
Primas1: bueno, como buenas primas que somos, debemos salvarla de esa terrible tortura que será un matrimonio sin amor.
Primas3: ¿y qué es lo que vamos a hacer?
Primas1: Pues, destruir ese compromiso, aplastarlo como a un gusano.
Primas 2y3: (gritando asustadas) ¡Gusano! ¡Gusano!
Primas1: no, animales, lo que quiero decir es que vamos a hacer que Adelita cancele ese plan. Es por su bien.
Primas2: ay, no sé si seremos heroínas o villanas
Primas1: somos las buenas, las que van a salvar a su primita. Porque si no, estará casada sin amor, todos los matrimonios que comienzan así son desdichados, después vienen los problemas, los golpes, los cachos
Primas3: además, si se casa ahora, perderá la oportunidad de ser una profesional, tener un trabajo, ser independiente en fin, debemos salvarla.
Primas2: pobrecita Adelita.
Primas1: bueno, entonces no perdamos más tiempo.
Primas3: y ¿qué es lo que vamos a hacer?
Primas1: vamos, rápido, en el camino les cuento vengan. (Salen)

Escena 3: Adelita
(Entra la Adelita, pensativa, dubitativa. Se sienta) 

Adelita: ¿Mamá?  ¡Mamá!
Madre: (en off) ya voy, mi amor.
Adelita: Últimamente no sueltas el teléfono.
Madre: ¿qué dijiste, mi vida? (entra hablando por teléfono) sí, el matrimonio es en tres días ajá, en la iglesia del centro ¿dónde más? No ves que ahí la bautizaron, le dieron la primera comunión, la confirmaron y la reconfirmaron. Hay que seguir esa tradición. ¿El qué? ¿Cursillo prematrimonial? ¡Claro que sí! (murmura) ¿tú hiciste eso, verdad?, estoy segurísima. No te angusties, todo va a salir bien, desde que esta niña nació yo comencé a planear el matrimonio, estoy preparada, mi vida solo ha consistido en eso. ¿En qué más puede pensar una buena madre si no es en que su hija salga de su casa casada, por la iglesia?... ujum, ajá claro. Chaíto, pues. Hablamos. (Cuelga) ¡Perra envidiosa!
Adelita: ¿quién era?
Madre: Una amiga, bueno, una compañera de trabajo. La pobre se le cae la cara de vergüenza porque su hija se metió a vivir con su novio sin casarse, ¿has visto? Cosas veredes dice la biblia. Pero la culpa es de ella que no estuvo pendiente de su hija. Imagínate que la chamita tuvo tres años con ese novio, ¡TRES AÑOS! Fin de mundo.
Adelita: por lo menos se conocían bien
Madre: ¿Y eso que importa?
Adelita: mamá (Suena el teléfono)
Madre: Ya va (Deja repicar varias veces) ahora sí (Contesta) ¿Aló? Disculpe que no le contesté rápido, es que ando ocupadísima, porque mi hija se va a casar. Sí, la niña está a un paso del altar ajá, ujum claro chaíto. (Cuelga) número equivocado. ¿Qué me decías?
Adelita: es que estaba pensado si esto no es muy precipitado
Madre: ¿precipi qué? Niña, habla claro.
Adelita: bueno mamá, que si no te parece que (Suena el teléfono)
Madre: Ah, es de la iglesia ¿Aló?.. Sí, soy yo ajá. ¡Qué bueno! (Murmura) ya está confirmado A mire, algo que quería decirle, ¿será que el cura se puede vestir de fucsia? ¿Cómo que no? Yo estoy pagando por una ceremonia y No me salga con eso ahora ¿cómo que por qué? Porque tiene que combinar con la decoración. Mire, mejor no diga más nada, yo misma voy a hablar con el párroco, porque seguramente usted tiene cierta envidia y quiere sabotear el matrimonio de mi hija ¿que no? A ver, ¿usted ya se caso? No ve, eso es todo el problema, usted es una solterona que ah, no me diga eso, que yo soy una señora decente y respetuosa aló, aló chica, me colgó ¿cómo contratan a gente tal maleducada en una iglesia?
Adelita: mamá, cálmate por favor. Estás muy intensa con esto de la boda.
Madre: ¿Calmarme yo? Jamás, este es el momento cumbre de mi existencia.
Adelita: y y si ¿y si yo decidiera no casarme?
Madre: ¿Qué? Que es esto, niña, esto no son juegos ah, ya sé son los típicos nervios prematrimoniales. Eso se te pasa con un tilo o un té de flor de Jamaica.
Adelita: Mamá, estoy hablando en serio. Creo que no estoy segura.
Madre: Pero, pero, ¿cómo puedes decir eso? ¿Estás enferma? Eso es. Algo te cayó malya te voy a echar mentol Deivis, eso lo cura todo.
Adelita: Escúchame, no estoy enferma. Sólo que he estado pensando. Creo que lo mejor será cancelar el matrimonio o posponer unos días nada más
Madre: Ay no Ay no creo que me va a dar algo el pecho ay estoy mal llama al 911, al 171, al 666, no puedo respirar
Adelita: No te pongas así es solo unos días
Madre: que no me ponga cómo, ¿así tratas a tu madre? Juegas conmigo, te burlas de mí, yo para ti solo soy una vieja ladilla ¿verdad? Me voy a morir por tu culpa y no voy a cumplir mi propósito en la vida yo di mi vida por ti y tú me matas me has matado mi propia hija.
Adelita: Pero mamá. Cálmate es sólo una suspensión temporal, no es el fin del mundo.
Madre: Para mí si es el fin del mundo, el fin de mi vida, una vida fracasada que no pudo lograr lo único que se había propuesto. No merezco morir así. (Suena el teléfono) ¿Aló? Comadre menos mal que me llamó. Debo despedirme de usted, estoy a punto de morir, estas serán mis últimas palabras sí, moriré en unos minutos pues asesinada por mi hija así es comadre, agonizo. No, no llame a ninguna ambulancia, llame a la policía pa que se lleve a esta hija desvergonzada que Dios me dio. Ajá, ujum, (llora).
Adelita: Está bien mamá  me casaré.
Madre: ¿Cómo? ¿Qué dijiste? Habla fuerte que en mi lecho de muerte ya estoy perdiendo el oído.
Adelita: Qué sí, que me caso ¿ya?
Madre: ¿Aló, comadre? Ya se me pasó sí, la niña entró en razón si, no se preocupe, ya me tomo un guarapo de moringa pa recomponerme. Dele, hablamos más tarde. (Cuelga) ¿Tú por qué me haces estas cosas? Que no ves que ya no estoy para sustos, ni disgustos.
Adelita: Eres una manipuladora.
Madre: No mija, es que tú no entiendes lo importante de todo esto. Mejor déjate de pensaderas y ponte a trabajar, hay que decidir el menú y el orden de las mesas por ejemplo, no juntes a los Briceño con los Ávila porque se pelean por la comida tampoco pongas a los Villalobos con los Marín, porque esos inventan mucho ah, ni a los Chirinos con los Pérez, esos beben mucho ve, anda a terminar eso, mientras yo termino de hacer unas llamadas (Sale Adelita. La madre marca en el teléfono) ¿Aló? Soy yo, la del club de libros, te llamo pa decir que mi hija se va a casar aja, ujum (Sale)

Escena 4: El Novio
(En un lugar cualquiera. Entran Rodolfo y Virgilio)

Virgilio: Vaya, quien hubiera pensado que te ibas a casar primero que yo, si aquí en galán soy yo ¿A conciencia? El que se levanta una mujer en cada fiesta soy yo, todo un Don Juan. Pero mira como son las cosas, ya te vais a casar.
Rodolfo: Sí verdad.
Virgilio: ¿Pero qué pasa hermanito? ¿No estáis contento? ¿No pareciera que te fueras a casar? Arriba ese ánimo, compadre, que lo que le viene es amor y odio hasta que la muerte los separe.
Rodolfo: Mire, Virgilio ¿puedo contarle algo?
Virgilio: Claro que sí, eso ni se pregunta ¿Somos o no somos amigos?
Rodolfo: Pues sí, pero es algo que no le he dicho a nadie.
Virgilio: No se preocupe que si es algo entre usted y yo, pues aquí se queda ¿Qué es?
Rodolfo: Pues, yo no estoy seguro de querer casarme.
Virgilio: ¿Qué? ¿Cómo es la ver...?
Rodolfo: Compadre baje la voz.
Virgilio: Pero si dijiste que no estáis seguro de casar...
Rodolfo: Shsssss, compadre, entienda que nadie sabe de esto, la verdad es que no estoy seguro.
Virgilio: Ah claro, porque a vos la que te gusta es la Beatriz, la de la tasca..
Rodolfo: No, ella no me gusta.
Virgilio: ¿Ah, pero te gusta una de mis hermanas? Dime cuál de ellas. Mientras no sea Gisel todo está bien, porque ella está saliendo con un viejo millonario y eso me conviene.
Rodolfo: No compadre, no sé de qué estáis hablando.
Virgilio: Ah pues compadre ¿Es que acaso usted no quiere a Adelita? Porque si a usted no le gusta, yo si puedo hacerme cargo de eso. Adelita.
Rodolfo: ¿Qué pasa compadre? Claro que quiero a Adelita, la amo, es la mujer de mi vida.
Virgilio: ¿entonces por qué no estáis seguro de casarte?
Rodolfo: No sé compadre, ¿A usted no le parece que estamos muy jóvenes para eso?
Virgilio: Bueno, joven, joven, lo que se dice joven
Rodolfo: Sí, muy jóvenes. Es decir, creo que no estamos preparados para eso.
Virgilio: Yo se lo dije, que probara el bistec antes de meterse a la parrilla.
Rodolfo: Compadre no es eso.
Virgilio: Bueno, ¿Entonces qué es? Barajéeme mejor ese asunto.   
Rodolfo: Mire, pa casarse, hay que estar preparado. Primero hay que tener un grado de madurés, porque ya no es un jueguito de niños, estamos hablando de algo más importante, ¿Me entiende?
Virgilio: No.
Rodolfo: Además, yo estoy sin trabajo, sin casa y sin dinero ¿Qué le voy a ofrecer yo a Adelita?
Virgilio: ¿Y es que acaso le tiene que pagar? Si es por eso, nos quedamos con las muchachas de allá de...
Rodolfo: No compadre, no es eso, usted no me entiende.
Virgilio: Aquí lo único que hay que entender, es que a usted le echaron el lazo y ya no tiene salvación.  Es más ¡que comience la despedida de soltero!
Rodolfo: Compadre, pero escúcheme.
Virgilio: Música, birra y mujeres.
Rodolfo: Pero venga acá compadre.
Virgilio: Que lo sepa el mundo, mi compadre se va a lanzar al agua.
Rodolfo: Pero escúcheme.
Virgilio: Que comience la fiesta (Canta y baila)

Escena 5: La traición
(Entran las primas)

Prima1: Ajá, a ti te estábamos buscando.
Prima2: Así mismo te queríamos encontrar.
Prima3: (Se dirige a Virgilio) ¿Y este es el papi chulo que se levantó a mi prima?
Virgilio: Hermano mío ¿Estas son las mujeres que contrató para la despedida de soltero?
Rodolfo: Pero yo no contrate nah
Virgilio: ¡Se prendió esta vaina!
Prima1: Ningún se prendió nada. (A la prima3) Mira, zopenca, el novio de mi prima es aquel (Señala a Rodolfo)
Prima3: (Le da una cachetada a Virgilio) ¡Atrevido!
Rodolfo: Ajá pero ¿Qué es todo esto?
Prima2: Nada que te importe.
Prima1: (Se dirige a las primas) Vengan acá. Tonta, ¿No se acuerdan lo que habíamos dicho?
Prima3: No
Prima2: ¿Qué habíamos dicho?
Prima1: Se supone que vamos a sabotearle el matrimonio a la prima Adelita. Una tiene que meterle mano a su novio, mientras las otras vigilan.
Prima3: Ajá y ¿Quién va a hacer eso?
Prima1: Bueno, vamos a sortearlo. Digan un número.
Prima2: Uno.
Prima1: Dos.
Prima3: Tres.
Prima1: (A la prima3) Perdiste, te toca.
Prima3: Ay pero es que está muy feo.
Prima1: No importa, recuerda que lo hacemos por nuestra prima.
Prima3: Ay sí, verdad.
(Las primas 1 y 2 le arreglan el pelo y maquillaje a la prima3. Luego ésta, camina ridículamente sexy, primero hacia Virgilio, las primas 1 y 2 le indican que se equivoca de hombre. Y la prima3 cambia hacia Rodolfo)
Prima3: Hola, guapo ¿Quieres probar las mieles de la pasión? ¿Bañarnos en los mares del deseo? Y arder en las llamas del sexo alocado
Rodolfo: Yo ah, este yo
Virgilio: ¡Éntrele panita, éntrele!
Prima3: Atrévete tete salte del closet Bésame.
Virgilio: Bésala, bésala
Primas: Que lo bese, que lo bese.
(Prima3 está a punto de besar los labios de Rodolfo pero este en el último momento se aparte de ella)
Rodolfo: ¿Qué es todo esto? ¿De dónde salieron estas locas?
Virgilio: Si usted no le va a dar ¿Le puedo dar yo?
Prima3: Y ahora ¿Qué hago?
Prima1: Nada, con lo que tenemos es más que suficiente.
Virgilio: (Intenta besar a la prima3) Bésame, amor mío, bésame
Prima3: Uy, ¡qué asco!
Prima2: Ay, ya está, vámonos.
Prima1: Sí, Adelita tiene que ver esto. (Salen las primas)
Virgilio: Pero, ¿pa dónde van? ¿Y mi beso?
Rodolfo: ¿Qué dijo de Adelita?
Virgilio: No sé compadre, yo lo que sé es que usted contrató a las strippers más locas del mundo.
Rodolfo: Cálmese compadre, y vamos a ver que es todo esto.
Virgilio: Ah, ¿Vamos a perseguir a las stripper? Bueno pero a mí me tocan dos. (Salen)

Escena 6: La Acusación
(Entra a la madre luciendo el vestido de novia, al ritmo de la marcha nupcial)

Madre: Según la tía Pitoca, mientras más largo el velo Más duradero será el matrimonio Mija, ven a probarte el vestido, está precioso, y desde hoy hasta el día de la boda no vais a comer nada, no vaya ser que engordes y después no te entre. Mija ¡Ven!
Adelita: Si mamá, ya voy (La madre le coloca el velo, la contempla orgullosa y luego sale) Qué fastidio, pareciera ella la que se fuera a casar. De verdad quisiera saber dónde está escrito que uno debe casarse antes de los treinta, yo creo que ese es un invento de los hombres para amarrarnos jóvenes ¿Y si uno no quiere casarse? ¿Es acaso un pecado mortal? Primero, no hay nada tan estresante como organizar una boda, tantos rituales estúpidos, tantos detalles, obstinación con pose y sonrisa, pero lo peor de todo es que ahí no termina la cosa. Porque la vida en pareja debe ser realmente complicada, cuidar a tu marido, cuidar la casa, parir, cuidar los hijos por el resto de tu vida. Nadie nos prepara para eso, a todo el mundo solo le importa la marcha nupcial, el Puede besar a la Novia La fiesta, el vals y el cotillón. Sin caer en cuentas que el matrimonio es un contrato de por vida que firmamos sin leer la letra pequeña, unas cláusulas que simplemente dicen que serás una esclava reprimida y nada más.
Madre: (En off) Niña, no tenemos pajecitos.
Adelita: Claro que si mamá, ahí están los niños Gabriel y Santiago.
Madre: (En off) Uy no, esos niños son muy feos, vamos a tener que contratar unos niños rubios.
Adelita: (Adelante) Si usted pretende casarse, asegúrese de tener mucho pero mucho dinero.
(Entran las primas)
Prima1: Adelita, Adelita, lo que te tenemos que contar.
Prima2: Fin del mundo mi amor.
Prima3: El brollo del siglo.
Prima1: Ningún brollo, es una atrocidad.
Adelita: Pero ¿Qué pasa? ¿Por qué tanto alboroto?
Prima2: Cuando sepas lo que pasó, vas a entender porque nuestro drama.
Prima3: Prepárate para recibir un puñal directo en el corazón.
Adelita: Ya déjense de rodeos y cuenten de una vez.
Prima1: Esta bien, Abigail, cuéntale a Adelita lo que ocurrió.
Prima3: ¿¿Yo??
Prima2: Sí, tú. Cuéntale como fuiste ultrajada hoy.
Prima3: Miarma, ¿Cuándo?
(Las primas 1 y 2 llevan a la prima3 aparte y le recuerdan en secreto)
Prima1: Disculpa Adelita, lo que pasa es que Abigail, no sabe como contar esto.
Prima2: Además, el trauma la ha dejado mal, muy mal.
Adelita: Dios mío pero me tienen angustiada.
Primas1y2: Cuéntale, Abigail, cuéntale.
Prima3: Muy bien, ahí voy (Finge drama) Yo, tan inocente como soy, iba caminando contemplando el cielo azul, cuando un hombre salvaje y brutal, se arrebató sobre mí y abusó abusó (Finge llorar) abusó de mí.
Adelita: Madre santísima, ¿Quién hizo eso? ¿Cómo es posible?
Prima1: Ni te imaginas quien fue.
Prima2: Te caerás para atrás cuando te enteres.
Adelita: Pero ¿Quién, díganme quién?
Primas: Tu Novio.
Adelita: ¿Rodolfo? Eso es imposible, él no es así.
Prima3: ¿Insinúas que miento?
Adelita: Pero, es que esto no parece lógico.
Prima3: Já, eso es que tú no lo conoces tan profundamente como lo conozco yo.
Adelita: (Desconfiando) Ajá y ¿Qué más te hizo?
Prima3: ¿Qué no hicimos?
Adelita: ¿Ah sí? Y ¿Qué se supone que debo hacer yo ahora?
Prima1: Cancelar el matrimonio.
Prima2: Darle unas buenas cachetadas.
Prima3: Mátalo, mátalo, mátalo.
Adelita: La verdad, no sé qué pensar.
Prima2: Comprendo tu dolor, en situaciones como esta es cuando más debemos estar unidas.
Prima1: Vamos prima, de inmediato para que lo enfrentes (Se la llevan forzada)
Prima3: Ay, creo que hasta quedé embarazada. (Salen)

Escena 7: La confesión
(Entran Rodolfo y Virgilio)

Virgilio: Bueno, amigo mío, llego la hora de la verdad. Aquí y ahora debe aclarar esta situación.
Rodolfo: Usted será mi Cirano.
Virgilio: ¿Su qué?
Rodolfo: Mi Cirano.
Virgilio: Compadre, compadre, no se confunda, mire que a mí no me gustan esas cosas.
Rodolfo: No sea pendejo, eso quiere decir que usted me tiene que soplar a mí lo que yo le voy a decir a ella. Usted me lo dice a mí, yo se lo digo a ella.
Virgilio: Bueno, así sí Mire, mire, ahí viene.
(Entran las primas arrastrando a Adelita. Adelita y Rodolfo se miran indecisos y se saludan con indiferencia)
Adelita: Hola
Rodolfo: Hola
Adelita: ¿Cómo estás?
Rodolfo: Bien ¿y tú?
Adelita: Bien. (Silencio incómodo)
Prima1: ¿Qué esperas, dile algo?
Virgilio: No te quedes callado, habla.
Prima2: Dile, ¡Patán, pervertido, rata de dos patas!
Virgilio: Dile, ¡Ya no te quiero!
Prima3: Cachetéalo, cachetéalo, cachetéalo.
Virgilio: Dile .No soy yo, eres tú... O No eres tú, soy yo. O somos nosotros.
Prima1: Dile que lo vas a denunciar, que pasará el resto de su vida en la cárcel.
Virgilio: O somos tú y yo, pero sin ti y sin mí.
Prima2: Dale una patada, ahí donde más le duele, pero con fuerza.
Virgilio: ¿Y si le dices que no somos ni tú ni yo sino tu madre?
Prima3: Tírale el zapato, por lo menos.
Las Primas y Virgilio: ¡Pero ya!
Rodolfo: Estás muy bonita hoy.
Adelita: ¿Sí? Gracias.
Rodolfo: Tengo algo que decirte.
Adelita: Yo también tengo algo que decirte.
Virgilio: Este es el momento.
Prima1: Ahora sí, se acabo esta vaina.
Rodolfo: Ajá, y ¿Qué querías decirme?
Adelita: No, tú primero.
Rodolfo: No, no, primero tú.
Adelita: No, tú.
Rodolfo: No, tú.
Las Primas y Virgilio: ¡Ya!
Adelita: Estaba pensando que...
Rodolfo: Yo creo que...
Adelita y Rodolfo: No quiero casarme todavía.
Las Primas y Virgilio: ¡Sí!
Adelita: Digo, si simplemente lo posponemos.
Rodolfo: Exacto, hasta que estemos más preparados.
Adelita: Algunas semanas meses quizás años.
Rodolfo: Sí, ya llegará el momento adecuado.
Prima2: O tal vez nunca.
Adelita: Es decir, yo te amo, pero creo que no es el momento.
Rodolfo: Yo también te amo, te amo muchísimo.
Virgilio: (mofándose) Yo te amo, te amo muchísimo.
Adelita: Que bueno saber que piensas lo mismo, estaba aterrada de que te molestaras y te fueras.
Rodolfo: Y yo pensé que me ibas a tirar un zapato.
Prima3: Já, esa fue mi idea.
Rodolfo: Yo te conozco a ti.
Adelita: Ellas son mis primas, Abigail, Topacio y Crista. Están mal de la cabeza.
Rodolfo: Ah. Y ahora ¿Qué hacemos?
Adelita: Contarle a mi madre.
Rodolfo: Eh, te deseo suerte con eso.
Adelita: Ah no, tú te vienes conmigo, no me puedes dejar sola frente a mi madre. (Lo toma por el brazo y se lo lleva)
Prima1: Nosotras también vamos.
Virgilio: Yo también porque soy su tirano. (Salen)

Escena 8: el acuerdo
(Entra la madre con una libreta)

Madre: Algo viejo, ya. Algo prestado, ya. Algo nuevo, ya. Algo azul algo azul, azul, azul, ah ya sé. Un frasquito de azul de Mitileno. ¿Una escultura de yeso? no, mejor una escultura de hielo. Las arras (Saca las monedas de su bolsillo y las cuenta. Son trece) Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce y trece.
(Entran todos)
Madre: Menos mal que llegaron, hay muchas cosas por hacer. No me pueden dejar a mí con todo este trabajón, una boda no debe planearse sola. Ah, supongo que tú eres el padrino, toma las arras (Les entrega las monedas una por una)  las trece monedas que simbolizan  el compromiso de la pareja ante Dios de esforzarse para hacer más fructíferos sus bienes materiales, aprovecharlos lo mejor posible y luchar para que nada falte en el hogar.
(Virgilio, con picardía, se guarda las monedas en el bolsillo)
Madre: Ajá ¿Y ustedes se van a quedar ahí parados sin hacer nada? ¿No ven que hay mucho qué hacer y tan poco tiempo?
(Rodolfo y Adelita se hacen señas para hablar pero ninguno se atreve)
Rodolfo: En realidad, señora
Madre: ¿Señora? Si ya somos como de la familia, dime mamá.
Rodolfo: Bueno mamá, en realidad Adelita tiene que decirle algo.
Adelita: ¿Yo? Es Rodolfo quien tiene que hablar contigo mamá.
Rodolfo: No, no, dile tú.
Adelita: No, dile tú.
Rodolfo: No, tú. No quiero que me golpee.
Adelita: Solo dile y ya.
Prima3: Ay ya. ¿En qué momento le van a decir que no se van a casar?
Madre: ¿Qué? ¿Cómo es eso que no se van a casar? ¿Cómo que no te vas a casar?
Adelita: Si mamá, hablamos un poco y creo que es mejor posponer la boda, solo por un tiempo.
Madre: ¿Posponerla?
Adelita: Solo unas semanas o meses.
Rodolfo: Quizás años.
Madre: ¿Años? No, no, no, ahora sí me muero.
Adelita: Mamá, tómalo con calma.
Madre: (Mientras busca algo detrás) Calma, estoy calmada, muy calmada, extremadamente calmada, soy una fuente de calma, todo es calma Yo no me muero hoy (Saca una escopeta) Yo hoy mato a alguien (Suelta un disparo al techo) Vengan a acá par de sinvergüenzas.
Virgilio: Amarren a esa loca.
Adelita: Mamá, por favor, no es para tanto.
Madre: No, es que no es para tanto, es solo para matarlos (Dispara de nuevo)
Rodolfo: Pero mamá
Madre: ¿Mamá? Ya vas a ver cómo esta madre mata a sus hijos (Dispara de nuevo)
Virgilio: Yo soy muy guapo para morir.
Prima1: Tía, apunte bien, es al novio a quien le va a disparar.
Adelita: Mamá cuidado con una desgracia.
Prima3: (Llorando) Ay Dios mío, voy a morir virgen.
Prima2: Sí claro, como no.
Madre: Apártense o las mato a todas.
(Todos se lanzan al piso, menos Virgilio, la madre intente disparar de nuevo pero se tranca la escopeta. Todos se levantan confiados y se escapa un tiro)
Madre: Apártense porque voy a mandar al infierno al que se atraviese.
Adelita: Mamá, por favor, no mates a nadie, recuerda que es pecado, la biblia dice que no matareis. Piensa en Jesús ¿Qué haría Jesús?
Rodolfo: Sí señora, recuerde que Dios podría castigarla.
(Intenta arrebatarle la escopeta pero falla)
Madre: Ahora sí, desgraciado (Intenta dispararle pero en ese momento se le acabaron las balas)
Prima3: Se le acabaron las balas.
Virgilio: Ya no va a matar a nadie.
Madre: ¿Ah no? (Agarra la escopeta por el cañón y los persigue para golpearlos hasta que se desmaya)
Adelita: (Sosteniéndola) Mamá, por favor, no te mueras.
Madre: (Despertando) Ay esta vida no tiene sentido para mí.
Prima1: ¿Todo por un simple matrimonio?
Prima2: ¿Matrimonio o muerte? Es una decisión muy difícil.
Madre: Pero es que ya todo está listo. La ceremonia, la fiesta, los invitados y hasta la luna de miel.
Virgilio: Bueno, pero eso se resuelve fácil, cásese usted.
Madre: Usted está loco, mijo ¿Con quién me voy a casar yo?
Rodolfo: ¿Con quién más va a hacer? Con el de las brillantes ideas.
Virgilio: ¿Qué?
Rodolfo: Suegra ¿Aceptaría usted casarse con Virgilio? (Tapándole la boca a Virgilio)
Madre: Bueno, yo
Adelita: Dale mami, toda la vida has estado preparando un matrimonio, ¿Qué mejor que sea  el tuyo?
Madre: Esta bien, acepto.
Virgilio: ¿Y a mí nadie me va a preguntar nada?
Rodolfo: No hace falta. ¡Qué vivan los novios!
Todos: ¡Qué Vivan!
(La madre se engancha del brazo de Virgilio y salen al ritmo de la marcha nupcial. Todos los siguen alegres) 

Al Fin


37 Aniversario del Movimiento Cultural Los Arangues

Los Arangues, del 30 de agosto al 02 de septiembre de 2018
 
Nuevamente, como cada año, el Movimiento Cultural Los Arangues celebro su aniversario con la mayor fiesta de cultura popular de Venezuela, en la que se congregaron grupos y cultores de todo el país para intercambiar sus trabajos en danzas folclórica, nacionalista, contemporánea y moderna, así como teatro, zancos, poesía, música y mucho más. 
Esta población del municipio Torres del estado Lara, celebró su 37 aniversario rindiendo homenaje a los comuneros fallecidos el año pasado, también dedicado a la promoción de la agricultura urbana, y con el apoyo inédito de la gobernación de ese estado. Se realizaron los tradicionales rituales indígenas en la zona arqueológica, el encuentro de tamunángueros y las presentaciones en las comunidades. 
Destacaron los poetas de Margarita y la gran delegación del estado Mérida que incluyó un grupo de personas con discapacidad llamado Integración Musical, que demostró que el talento no conoce de discapacidades. 
Por el municipio Lagunillas, participaron el Movimiento Cultural Aquiles Nazoa y los grupos de teatro El Zaguán, Tejedores de Sueños y Juventud Teatral, que asistieron gracias al apoyo de la Alcaldía Bolívariana de Lagunillas. 















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